Le llamamos de urbanismo por haber intentado evadir los impuestos de las basuras. Debe exactamente 540€ que debe abonar inmediatamente o procederemos a precintar sus locales.
Le notificamos que pasaremos a recoger a su perro después de recibir varias denuncias. Aseguran que pasa demasiado tiempo solo, que ladra y que va sin bozal.
Le llamamos de gerencia del hotel en el que se hospedó hace unos días. Nos hemos percatado que usted y su pareja sustrajeron dos albornoces del Spa. Así que ceben abonar 46€ por cada uno.
Está acusado de red de tráfico de cosméticos. Se dejó comprar por una paletilla de jamón en navidad.
Le llamo de la aseguradora para informarle de que el cerrajero ya se ha llevado la puerta. Debería haber alguien vigilando porque nosotros nos marchamos y la casa se va a quedar abierta de par en par.
La tía abuela de San Bernardino sigue cansineando con la ayuda de su sobrino. Parece que Isidora consigue sacar de sus casillas a cualquiera…
¡San Bernardino es un Guardia Civil con muy mala leche! Hacer facturas falsas es un delito así que andando para los juzgados.
Hemos pillado a su hija con una mochila llena de marihuana. Y hemos procedido a su detención. Y por muy serio que se pone nuestro ‘policía‘ al padre no hay forma de hacerle entrar en razón… ¡Mi hija es inocente!
¡Una discusión de alto voltaje! San Bernardino se encuentra con una víctima de su mismo nivel. No hay forma de amedrentarla…
Usted tiene contratada la línea telefónica, la televisión e Internet. Y si no tiene ordenador no es nuestro problema…tiene que pagar la conexión igualmente.
San Bernardino nos sorprende con una prueba de celos. Lo peor, que el novio no se acaba de creer que es una broma…
Tantos años preguntando por ella…y por fin la tía abuela de San Bernardino a dado con Isidora.





















